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¡¡¡Todos a la iglesia!!!

Esta tarde no ha estado mal. He estado grabando con una amiga una canción y después he ido a darle a mi tía las entradas para el musical que hago el sábado y domingo. Por el camino me he comprado unas castañas (media docena, 1′20€ ricas, ricas) y me he subido al bus para dirigirme a casa. A eso que paramos al lado de una iglesia que estaba repleta de gente y una mujer dice: “¿Qué es lo que hay allí?” y dice la de al lado: “Será misa” y la que había preguntado dice: “¿Con tanta gente?”. El caso es que me ha hecho gracia. La gente sabe que normalmente no se va a misa. Reune, posiblemente, a más gente una feria del libro que una misa.

Esta entrada ha sido corta.. lo sé, pero no me da para más. Ahora mismo iré a dormir y no apareceré por aquí en 4 días… ¡¡¡deseadme suerte en el musical!!!

Ahí fuera…

Una de las grandes obras del cine que nos ha dejado la factoria de Disney es El Jorobado de Notre Dame. El filme, dirigido por Gary Trousdale y Kirk Wise, se estrenó en 1996 y está basado en la obra literaria Nuestra Señora de París del francés Victor Hugo. Es de las pocas película de Disney que en España tanto el actor de doblaje de diálogo como el musical es el mismo (excepto en Esmeralda). Esto le da una calidad superior a la película, que nada tiene que envidiarle a los grandísimos clásicos La Sirenita, La Bella y la Bestia o Aladdín. La fotografía es sencillamente espectacular. Me atrevería a decir que es de las mejores, si no es la mejor, de todas las películas Disney en animación. La música corre a cargo del multiaclamado Alan Menkel, el mismo compositor de la mayoría de los grandes éxitos de la época dorada de los 90.

No sólo la realización de esta película es espectacular. El guión tiene doble cara. Por una parte, es una historia infantil, apta para todos los públicos con sus personajes y toques graciosos como toda película Disney. Por otra parte, tiene un trasfondo de tragedia que acaba bien. Quasimodo, un niño deforme, es niño huerfano que es adoptado por Frollo (y a la vez asesino de su madre), un malvado funcionario de París. Este lo encierra en Notre Dame debido a su terrible fealdad privándole de toda libertad, pero proporcionándole una educación. Quasimodo, al fin, se deja ver en el festival que se celebra cada año en París, a los pies de Notre Dame. A partir de ahí empezará una historia a la que no le faltará acción, humor y lágrimas. Todo esto, cómo no, acompañado de unas grandísimas voces.

¿Por qué he escrito esta entrada haciendo una reseña de una película que se estrenó hace 13 años? Porque me he puesto a escuchar la banda sonora y mi mente se ha puesto a reflexionar a cerca de los valores tan fuertes que esta película propone. Si hace muchísimos años que no la ves, te invito a verla desde una perspectiva adulta. Te aseguro que la visión que tendrás sobre esta película será muy diferente de la que tuviste cuando la viste por primera vez (si la viste de peque). Si eres de los que no la ha visto, descárgatela, cómprala o pídesela a alguien y vela ya!

Os dejo con la canción Fuera.

Pesadilla antes de Navidad

Hoy, 1 de Noviembre, es cuando empieza la preparación de la Navidad. Al menos, así es en Pesadilla Antes de Navidad. Ayer, en una discusión, alguien dijo que quería comprarse en Blu-Ray Los Mundos de Coraline. ¿El motivo? Tiene todas las películas de Tim Burton. Yo, que me veía venir la cosa, le dije que Coraline no estaba dirigida por Burton. A esto, me contestaron: “Sí, lo pone en la carátula”. Hoy me he decidido a escribir esta entrada para que toooodo el mundo sepa que Pesadilla Antes de Navidad no está dirigida por Tim Burton. ¿Quién es ese misterioso director, entonces, que dirigió tal obra maestra? Henry Selick. ¿Qué pinta Tim Burton en todo esto? Veréis, en una película, hay varios roles: director, productores, guionistas, actores/ices, realizadores, etc. Burton es productor, al igual que lo es Denise Di Novi (luego hay unos cuantos asistentes de producción y co-productores que no nos interesan). Aunque no me gusta Wikipedia, explica bastante bien como surgió todo aquello..

La idea original para la película vino de Tim Burton, mientras trabajaba como animador para Disney. La idea comenzó a tomar forma en su cabeza cuando en una tienda vio cómo quitaban la mercancía de Halloween para ser cambiada por la de Navidad. Así, el gusto de Tim por las películas navideñas como How the Grinch stole Christmas (Cómo el Grinch robó la Navidad, de Dr. Seuss, y Rudolph the red nosed reindeer (Rodolfo el reno de la nariz roja). En una entrevista Burton también describe The Nightmare Before Christmas como una historia opuesta a la del Grinch: mientras en la segunda el protagonista intenta destruir la Navidad, Jack verdaderamente quiere celebrarla, pero accidentalmente termina casi destruyéndola. Mientras trabajaba, Burton realizó un poema en un pedazo de papel y unos cuantos dibujos. En esta versión inicial sólo se incluía a Jack, Zero y Santa Claus. El resultado en el filme fue muy diferente a este primer planteamiento.

El guión fue adaptado por Michael McDowell y guionizado por Caroline Thompson.

Otras de las cosas que la gente no sabe y se niega en rotundo, es que esta película es de Disney. ¡Sí señores, es cierto! Disney no sólo crea películas ñoñas para niños, hace más cosas. Ahora es cuando el típico graciosillo me dice que en el principio de la película, aparece “Touchstone Pictures”. Claro, Touchstone Pictures es una compañía de Disney. Y si aún a algún incrédulo no le termina de entrar esto en la cabeza, yo le pregunto: ¿por qué la web oficial de la película empieza por www.disney.com… o por qué el Halloween town (el que se utlizó para hacer la película) se encuentra actualmente en la escalera que conduce al primer piso del Planet Hollywood de Downtown Disney, Orlando, Florida?

Lo dicho…

Feliz preparación para la Navidad :P

A Jazmín!

Este es un poema que tengo en la cabeza desde hace casi un mes. Iba por la calle y de repente me vino un olor… veraniego y sonó en mi cabeza: “Hueles a verano”. He repetido esto para mí mismo muchas veces estos días, pero hoy por fin he hecho un boceto… a ver qué os parece. No es nada del otro mundo.

El jazmín viene porque el verano me recuerda al jazmín, y el jazmín a Andalucía. Montilla es el pueblo de mi padre, que está en córdoba. Recuerdo todas las casas blancas…

HUELES A VERANO

Hueles a verano, a estío de jazmín
como aquellas calles de Andalucía,
como aquellos blancos de Montilla.
Hueles a verano y pregunto
¿por qué ahora que acaba
me revives su jardín?

Para reirnos un rato

¿Qué hubiera pasado si en 1939 Facebook habría existido? Aquí la solución:

outlooke

Valle-Inclán

Ramón María del Valle-Inclán es uno de esos dramaturgos que llegan en tu vida como el rayo y te deja marcado para siempre. La primera vez que leí algo de este gran hombre fue en segundo de bachiller. Luces de Bohemia. Una vez leído este título suena a algo grandioso, algo que te hará sentirte genial después de leerlo, algo luminoso… pero una vez lees (o ves BIEN representado y montado) esas luces de bohemia se convierten en sombras de nostalgia. Por un lado, tenemos a Max Estrella, un escritor bohemio que se ha quedado ciego y en la miseria. Junto a él, está su gran amigo don Latino de Hispalis. Es curioso, el apellido de Max es todo lo contrario a lo que en realidad es: Max Estrellado, así debería llamarse, pues es un escritor que está al borde de la muerte y que vive en el pasado. Su mal fatum lo acompaña y su compañero, don Latino, hace más de aprovechado que de amigo.

No he mencionado que Valle-Inclán pertenece a la generación del 98…

Con esta obra, Valle-inclán crea el Esperpento. El propio Max lo describe en la obra con estas palabras: “Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.” Lo curioso es que esto es totalmente actual. Siempre he pensado que España es así, esperpéntica. Siempre pretende ser lo que no es, como si nos estuviéramos reflejando en un espejo cóncavo. Me voy por las ramas… El sentido de la obra es que Max no es un bohemio, es el reflejo de un bohemio en ese espejo que hemos hablado… no sé si me explico. Su vida tiene el mismo camino.

Pero Valle-Inclán no sólo era dramaturgo. Como buen literato, también escribió novela, relato, poesía y algunas cosas más. No os puedo recomendar nada, porque sinceramente no leído esto. Simplemente, conozco sus comedias.

Como no os puedo dejar nada de su poesía, pues como he dicho no la conozco, os dejo un fragmento de la conversación que tienen don Latino y Max cuando menciona lo del esperpento. Si pincháis donde pone Luces de Bohemia, lo podéis leer entero desde wikisource!

ESCENA DUODÉCIMA
de
Luces de bohemia

Rinconada en costanilla y una iglesia barroca por fondo. Sobre las campanas negras, la luna clara. DON LATINO y MAX ESTRELLA filosofan sentados en el quicio de una puerta. A lo largo de su coloquio, se torna lívido el cielo. En el alero de la iglesia pían algunos pájaros. Remotos albores de amanecida. Ya se han ido los serenos, pero aún están las puertas cerradas. Despiertan las porteras.
MAX: ¿Debe estar amaneciendo?

DON LATINO: Así es.

MAX: ¡Y que frío!

DON LATINO: Vamos a dar unos pasos.

MAX: Ayúdame, que no puedo levantarme. ¡Estoy aterido!

DON LATINO: ¡Mira que haber empeñado la capa!

MAX: Préstame tu carrik, Latino.

DON LATINO: ¡Max, eres fantástico!

MAX: Ayúdame a ponerme en pie.

DON LATINO: ¡Arriba, carcunda!

MAX: ¡No me tengo!

DON LATINO: ¡Qué tuno eres!

MAX: ¡Idiota!

DON LATINO: ¡La verdad es que tienes una fisonomía algo rara!

MAX: ¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!

DON LATINO: Una tragedia, Max.

MAX: La tragedia nuestra no es tragedia.

DON LATINO: ¡Pues algo será!

MAX: El Esperpento.

DON LATINO: No tuerzas la boca, Max.

MAX: ¡Me estoy helando!

DON LATINO: Levántate. Vamos a caminar.

MAX: No puedo.

DON LATINO: Deja esa farsa. Vamos a caminar.

MAX: Échame el aliento. ¿Adónde te has ído, Latino?

DON LATINO: Estoy a tu lado.

MAX: Como te has convertido en buey, no podía reconocerte. Échame el aliento, ilustre buey del pesebre belenita. ¡Muge, Latino! Tú eres el cabestro, y si muges vendrá el Buey Apis. Lo torearemos.

DON LATINO: Me estás asustando. Debías dejar esa broma.

MAX: Los ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.

DON LATINO: ¡Estás completamente curda!

MAX: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.

DON LATINO: ¡Miau! ¡Te estás contagiando!

MAX: España es una deformación grotesca de la civilización europea.

DON LATINO: ¡Pudiera! Yo me inhibo.

MAX: Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.

DON LATINO: Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.

MAX: Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta, Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.

DON LATINO: ¿Y dónde está el espejo?

MAX: En el fondo del vaso.

DON LATINO: ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!

MAX: Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.

DON LATINO: Nos mudaremos al callejón del Gato.

MAX: Vamos a ver qué palacio está desalquilado. Arrímame a la pared. ¡Sacúdeme!

DON LATINO: No tuerzas la boca.

MAX: Es nervioso. ¡Ni me entero!

DON LATINO: ¡Te traes una guasa!

MAX: Préstame tu carrik.

DON LATINO: ¡Mira cómo me he quedado de un aire!

MAX: No me siento las manos y me duelen las uñas. ¡Estoy muy malo!

DON LATINO: Quieres conmoverme, para luego tomarme la coleta.

MAX: Idiota, llévame a la puerta de mi casa y déjame morir en paz.

DON LATINO: La verdad sea dicha, no madrugan en nuestro barrio.

MAX: Llama.

ESCENA DUODÉCIMA
de
Luces de bohemia

Rinconada en costanilla y una iglesia barroca por fondo. Sobre las campanas negras, la luna clara. DON LATINO y MAX ESTRELLA filosofan sentados en el quicio de una puerta. A lo largo de su coloquio, se torna lívido el cielo. En el alero de la iglesia pían algunos pájaros. Remotos albores de amanecida. Ya se han ido los serenos, pero aún están las puertas cerradas. Despiertan las porteras.
MAX: ¿Debe estar amaneciendo?

DON LATINO: Así es.

MAX: ¡Y que frío!

DON LATINO: Vamos a dar unos pasos.

MAX: Ayúdame, que no puedo levantarme. ¡Estoy aterido!

DON LATINO: ¡Mira que haber empeñado la capa!

MAX: Préstame tu carrik, Latino.

DON LATINO: ¡Max, eres fantástico!

MAX: Ayúdame a ponerme en pie.

DON LATINO: ¡Arriba, carcunda!

MAX: ¡No me tengo!

DON LATINO: ¡Qué tuno eres!

MAX: ¡Idiota!

DON LATINO: ¡La verdad es que tienes una fisonomía algo rara!

MAX: ¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!

DON LATINO: Una tragedia, Max.

MAX: La tragedia nuestra no es tragedia.

DON LATINO: ¡Pues algo será!

MAX: El Esperpento.

DON LATINO: No tuerzas la boca, Max.

MAX: ¡Me estoy helando!

DON LATINO: Levántate. Vamos a caminar.

MAX: No puedo.

DON LATINO: Deja esa farsa. Vamos a caminar.

MAX: Échame el aliento. ¿Adónde te has ído, Latino?

DON LATINO: Estoy a tu lado.

MAX: Como te has convertido en buey, no podía reconocerte. Échame el aliento, ilustre buey del pesebre belenita. ¡Muge, Latino! Tú eres el cabestro, y si muges vendrá el Buey Apis. Lo torearemos.

DON LATINO: Me estás asustando. Debías dejar esa broma.

MAX: Los ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.

DON LATINO: ¡Estás completamente curda!

MAX: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.

DON LATINO: ¡Miau! ¡Te estás contagiando!

MAX: España es una deformación grotesca de la civilización europea.

DON LATINO: ¡Pudiera! Yo me inhibo.

MAX: Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.

DON LATINO: Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.

MAX: Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta, Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.

DON LATINO: ¿Y dónde está el espejo?

MAX: En el fondo del vaso.

DON LATINO: ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!

MAX: Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.

DON LATINO: Nos mudaremos al callejón del Gato.

MAX: Vamos a ver qué palacio está desalquilado. Arrímame a la pared. ¡Sacúdeme!

DON LATINO: No tuerzas la boca.

MAX: Es nervioso. ¡Ni me entero!

DON LATINO: ¡Te traes una guasa!

MAX: Préstame tu carrik.

DON LATINO: ¡Mira cómo me he quedado de un aire!

MAX: No me siento las manos y me duelen las uñas. ¡Estoy muy malo!

DON LATINO: Quieres conmoverme, para luego tomarme la coleta.

MAX: Idiota, llévame a la puerta de mi casa y déjame morir en paz.

DON LATINO: La verdad sea dicha, no madrugan en nuestro barrio.

MAX: Llama.

DON LATINO DE HISPALIS, volviéndose de espaldas, comienza a cocear en la puerta. El eco de los golpes tolondrea por el ámbito lívido de la costanilla, y como en respuesta a una provocación, el reloj de la iglesia da cinco campanadas bajo el gallo de la veleta.
MAX: ¡Latino!

DON LATINO: ¿Qué antojas? ¡Deja la mueca!

MAX: ¡Si Collet estuviese despierta!… Ponme en pie para darle una voz.

DON LATINO: No llega tu voz a ese quinto cielo.

MAX: ¡Collet! ¡Me estoy aburriendo!

DON LATINO: No olvides al compañero.

MAX: Latino, me parece que recobro la vista. ¿Pero cómo hemos venido a este entierro? ¡Esa apoteosis es de París! ¡Estamos en el entierro de Víctor Hugo! ¿Oye, Latino, pero cómo vamos nosotros presidiendo?

DON LATINO: No te alucines, Max.

MAX: Es incomprensible cómo veo.

DON LATINO: Ya sabes que has tenido esa misma ilusión otras veces.

MAX: ¿A quién enterramos, Latino?

DON LATINO: Es un secreto que debemos ignorar.

MAX: ¡Cómo brilla el sol en las carrozas!

DON LATINO: Max, si todo cuanto dices no fuese una broma, tendría una significación teosófica… En un entierro presidido por mí, yo debo ser el muerto… Pero por esas coronas, me inclino a pensar que el muerto eres tú.

MAX: Voy a complacerte. Para quitarte el miedo del augurio, me acuesto a la espera. ¡Yo soy el muerto! ¿Qué dirá mañana esa canalla de los periódicos?, se preguntaba el paria catalán.

MÁXIMO ESTRELLA se tiende en el umbral de su puerta. Cruza la costanilla un perro golfo que corre en zigzag. En el centro, encoge la pata y se orina. El ojo legañoso, como un poeta, levantado al azul de la última estrella.
MAX: Latino, entona el gori-gori.

DON LATINO: Si continúas con esa broma macabra, te abandono.

MAX: Yo soy el que se va para siempre.

DON LATINO: Incorpórate, Max. Vamos a caminar.

MAX: Estoy muerto.

DON LATINO: ¡Que me estás asustando! Max, vamos a caminar. Incorpórate, ¡no tuerzas la boca, condenado! ¡Max! ¡Max! ¡Condenado, responde!

MAX: Los muertos no hablan.

DON LATINO: Definitivamente, te dejo.

MAX: ¡Buenas noches!

DON LATINO DE HISPALIS se sopla los dedos arrecidos y camina unos pasos encorvándose bajo su carrik pingón, orlado de cascarrias. Con una tos gruñona retorna al lado de MAX ESTRELLA. Procura incorporarle hablándole a la oreja.

DON LATINO: Max, estás completamente borracho y sería un crimen dejarte la cartera encima, para que te la roben. Max, me llevo tu cartera y te la devolveré mañana.

Finalmente se eleva tras de la puerta la voz achulada de una vecina. Resuenan pasos dentro del zaguán. DON LATINO se cuela por un callejón.
LA VOZ DE LA VECINA: ¡Señá Flora! ¡Señá Flora! Se le han apegado a usted las mantas de la cama.

LA VOZ DE LA PORTERA: ¿Quién es? Esperarse que encuentre la caja de mixtos.

LA VECINA: ¡Señá Flora!

LA PORTERA: Ahora salgo. ¿Quién es?

LA VECINA: ¡Está usted marmota! ¿Quién será? ¡La Cuca, que se camina al lavadero!

LA PORTERA: ¡Ay, qué centella de mixtos! ¿Son horas?

LA VECINA: ¡Son horas y pasan de serlo!

Se oye el paso cansino de una mujer en chanclas. Sigue el murmullo de las voces. Rechina la cerradura, y aparecen en el hueco de la puerta dos mujeres: La una, canosa, viva y agalgada, con un saco de ropa cargado sobre la cadera. La otra, jamona, refajo colorado, pañuelo pingón sobre los hombros, greñas y chancletas. El cuerpo del bohemio resbala y queda acostado sobre el umbral al abrirse la puerta.
LA VECINA: ¡Santísimo Cristo, un hombre muerto!

LA PORTERA: Es Don Max el poeta, que la ha pescado.

LA VECINA: ¡Está del color de la cera!

LA PORTERA: Cuca, por tu alma, quédate a la mira un instante, mientras subo el aviso a Madama Collet.

LA PORTERA sube la escalera chancleando. Se la oye renegar. LA CUCA, viéndose sola, con aire medroso, toca las manos del bohemio y luego se inclina a mirarle los ojos entreabiertos bajo la frente lívida.
LA VECINA: ¡Santísimo Señor! ¡Esto no lo dimana la bebida! ¡La muerte talmente representa! ¡Señá Flora! ¡Señá Flora! ¡Que no puedo demorarme! ¡Ya se me voló un cuarto de día! ¡Que se queda esto a la vindicta pública, señá Flora! ¡Propia la muerte!

Edgar Allan Poe

Es posible que E. A. Poe no sea uno de los autores más queridos de la historia de la literatura, pero siempre le he tenido un aprecio especial. Su vida no fue tan tan desastrosa como dicen… de hecho obtuvo varios éxitos que pocos mencionan o quieren saber. Su mítico poema “The Raven” fue una gran obra maestra para la literatura y una lección para todos aquellos que dicen que Poe era un simple borracho… El poema contiene muchas referencias al folclore y  a  otras obras clásicas, así como a la propia mitología clásica. Es cierto que el amor, la pérdida del amor le atormentase… pero… ¿a quién no?.  Imagino que debió de ser un amor bastante profundo (entrando en cursilismos). El propio Poe afirmaba haber escrito el poema de forma muy lógica y metódica. Su intención era crear un poema que pudiese gustar tanto a las clases populares como a las personas de gusto más refinado, como explica él mismo en “La Filosofía de la Composición“. En él explica el proceso de creación de “The Raven”.

Obviamente, como escritor, posee más obras: cuentos, ensayos, novelas… Mi primer contacto literario fue con “The Black Cat“. La historia me gustó en seguida. Yo aún era un pre-adolescente… o adolescente.. no sé… pero me encantaba todo aquello de la muerte, lo negro, lo gótico… Lo último que he leído de él ha sido “The fall of the house of Usher” que, sinceramente, no me entusiasmó demasiado… Lo tendré que volver a leer… ¿no?

Quien quiera saber más sobre este autor estadounidense… ¡que visite la biblioteca más próxima que tenga! Di NO a wikipedia… jeje. Os dejo con The Raven…

Por cierto… no sé si sabéis que la obra de Poe ha inspirado a uno de mis directores de cine favorito… ¡¡¡¡Tim Burton!!!!

THE RAVEN

Once upon a midnight dreary, while I pondered weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
`’Tis some visitor,’ I muttered, `tapping at my chamber door -
Only this, and nothing more.’

Ah, distinctly I remember it was in the bleak December,
And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor.
Eagerly I wished the morrow; – vainly I had sought to borrow
From my books surcease of sorrow – sorrow for the lost Lenore -
For the rare and radiant maiden whom the angels named Lenore -
Nameless here for evermore.

And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain
Thrilled me – filled me with fantastic terrors never felt before;
So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating
`’Tis some visitor entreating entrance at my chamber door -
Some late visitor entreating entrance at my chamber door; -
This it is, and nothing more,’

Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer,
`Sir,’ said I, `or Madam, truly your forgiveness I implore;
But the fact is I was napping, and so gently you came rapping,
And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door,
That I scarce was sure I heard you’ – here I opened wide the door; -
Darkness there, and nothing more.

Deep into that darkness peering, long I stood there wondering, fearing,
Doubting, dreaming dreams no mortal ever dared to dream before
But the silence was unbroken, and the darkness gave no token,
And the only word there spoken was the whispered word, `Lenore!’
This I whispered, and an echo murmured back the word, `Lenore!’
Merely this and nothing more.

Back into the chamber turning, all my soul within me burning,
Soon again I heard a tapping somewhat louder than before.
`Surely,’ said I, `surely that is something at my window lattice;
Let me see then, what thereat is, and this mystery explore -
Let my heart be still a moment and this mystery explore; -
‘Tis the wind and nothing more!’

Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter,
In there stepped a stately raven of the saintly days of yore.
Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door -
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door -
Perched, and sat, and nothing more.

Then this ebony bird beguiling my sad fancy into smiling,
By the grave and stern decorum of the countenance it wore,
`Though thy crest be shorn and shaven, thou,’ I said, `art sure no craven.
Ghastly grim and ancient raven wandering from the nightly shore -
Tell me what thy lordly name is on the Night’s Plutonian shore!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

Much I marvelled this ungainly fowl to hear discourse so plainly,
Though its answer little meaning – little relevancy bore;
For we cannot help agreeing that no living human being
Ever yet was blessed with seeing bird above his chamber door -
Bird or beast above the sculptured bust above his chamber door,
With such name as `Nevermore.’

But the raven, sitting lonely on the placid bust, spoke only,
That one word, as if his soul in that one word he did outpour.
Nothing further then he uttered – not a feather then he fluttered -
Till I scarcely more than muttered `Other friends have flown before -
On the morrow he will leave me, as my hopes have flown before.’
Then the bird said, `Nevermore.’

Startled at the stillness broken by reply so aptly spoken,
`Doubtless,’ said I, `what it utters is its only stock and store,
Caught from some unhappy master whom unmerciful disaster
Followed fast and followed faster till his songs one burden bore -
Till the dirges of his hope that melancholy burden bore
Of “Never-nevermore.”‘

But the raven still beguiling all my sad soul into smiling,
Straight I wheeled a cushioned seat in front of bird and bust and door;
Then, upon the velvet sinking, I betook myself to linking
Fancy unto fancy, thinking what this ominous bird of yore -
What this grim, ungainly, ghastly, gaunt, and ominous bird of yore
Meant in croaking `Nevermore.’

This I sat engaged in guessing, but no syllable expressing
To the fowl whose fiery eyes now burned into my bosom’s core;
This and more I sat divining, with my head at ease reclining
On the cushion’s velvet lining that the lamp-light gloated o’er,
But whose velvet violet lining with the lamp-light gloating o’er,
She shall press, ah, nevermore!

Then, methought, the air grew denser, perfumed from an unseen censer
Swung by Seraphim whose foot-falls tinkled on the tufted floor.
`Wretch,’ I cried, `thy God hath lent thee – by these angels he has sent thee
Respite – respite and nepenthe from thy memories of Lenore!
Quaff, oh quaff this kind nepenthe, and forget this lost Lenore!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

`Prophet!’ said I, `thing of evil! – prophet still, if bird or devil! -
Whether tempter sent, or whether tempest tossed thee here ashore,
Desolate yet all undaunted, on this desert land enchanted -
On this home by horror haunted – tell me truly, I implore -
Is there – is there balm in Gilead? – tell me – tell me, I implore!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

`Prophet!’ said I, `thing of evil! – prophet still, if bird or devil!
By that Heaven that bends above us – by that God we both adore -
Tell this soul with sorrow laden if, within the distant Aidenn,
It shall clasp a sainted maiden whom the angels named Lenore -
Clasp a rare and radiant maiden, whom the angels named Lenore?’
Quoth the raven, `Nevermore.’

`Be that word our sign of parting, bird or fiend!’ I shrieked upstarting -
`Get thee back into the tempest and the Night’s Plutonian shore!
Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken!
Leave my loneliness unbroken! – quit the bust above my door!
Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

And the raven, never flitting, still is sitting, still is sitting
On the pallid bust of Pallas just above my chamber door;
And his eyes have all the seeming of a demon’s that is dreaming,
And the lamp-light o’er him streaming throws his shadow on the floor;
And my soul from out that shadow that lies floating on the floor
Shall be lifted – nevermore!

Esto es mi vida…

Al fin, me pongo a escribir en el blog después de muuuuuuucho tiempo sin escribir. Ha habido varias veces que me he puesto a escribir pero no sentía tener nada importante que decir. Ahora mismo no lo tengo… pero al menos estoy escribiendo. Espero pasarme más a menudo por aquí… os lo prometo!

Aishhh

He encontrado dos cosas que me van a acompañar en el otoño/invierno… Bueno, en realidad sólo es una, o muchas… jajaja. Aquí lo dejo y opináis vosotros mismos.

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